Cómo funciona

De una grabación a un texto del que te puedas fiar

La versión corta son tres pasos. Esta es la larga: qué le pasa a tu archivo en cada momento, qué te podemos prometer y qué no.

Los tres pasos, con detalle

  1. 01

    Sueltas el archivo

    Lo arrastras a la página o lo eliges de tu ordenador. Sube directo a nuestro almacén, no a través de la aplicación, y por eso una grabación de dos horas no se corta a mitad de camino.

    • La barra enseña los bytes que salen de verdad de tu máquina, no una estimación.
    • Puedes cerrar la pestaña: lo que importa es la subida, y termina sola.
    • No empieza a procesarse nada hasta que el archivo ha llegado entero.
  2. 02

    Lo escuchamos

    Medimos cuánto dura el audio de verdad, detectamos el idioma, separamos quién dice qué y escribimos el texto con una marca de tiempo en cada palabra.

    • Los hablantes salen como «Hablante A» y «Hablante B»; les pones nombre una vez y todo el texto se entera.
    • Las marcas de tiempo son por palabra, no por párrafo: por eso el reproductor sigue la lectura.
    • El avance que ves se mueve porque viene del trabajo real, no de un reloj dando vueltas.
  3. 03

    Corriges y te lo llevas

    Pulsas en cualquier línea y la arreglas. El original se queda debajo, así que corregir nunca es perder, y la búsqueda se actualiza con tu versión.

    • Buscas dentro del texto, no solo en los títulos.
    • Exportas a DOCX, PDF, SRT y VTT: los formatos de subtítulos conservan los tiempos.
    • Pides un resumen con puntos clave y tareas si la grabación es una reunión.

Por dentro

Lo que hacemos y no se ve

Tres decisiones que explican casi toda la diferencia entre una transcripción que sirve y un muro de texto.

Medimos el audio nosotros

Los minutos que se facturan salen de leer el archivo, no de preguntarle al proveedor de transcripción. Si alguna vez no coinciden, pagas lo que dura tu archivo.

Guardamos el resultado en crudo

Nos quedamos con lo que devolvió el modelo antes de tocarlo. Si mejoramos cómo montamos los párrafos, podemos rehacer tus transcripciones viejas sin cobrarte dos veces.

Los hablantes tienen sitio propio

El nombre se guarda una vez, no repetido en cada línea. Por eso cambiarlo es instantáneo y dos líneas no pueden contradecirse sobre quién habló.

Formatos y límites

Qué nos puedes mandar

Audio

MP3, WAV, M4A, AAC, FLAC, OGG, OPUS

Vídeo

MP4, MOV, WEBM, MKV, AVI

Tamaño máximo
10 GB por archivo
Duración máxima
10 horas por grabación
Idiomas
Más de 90, detectados solos
Hablantes
Hasta 32 en la misma grabación

El vídeo no es problema: solo leemos la pista de audio, así que no pagas por la imagen.

Precisión

Qué esperar, sin cuentos

En audio limpio en español o inglés rondamos el 98 % palabra a palabra. Con ruido de fondo, gente hablando encima o acentos marcados, la horquilla habitual está entre el 92 % y el 96 %.

Lo que ayuda

  • Un micrófono cerca de quien habla, aunque sea barato.
  • Que la gente respete turnos: solaparse es lo que más daño hace.
  • Decirnos el idioma cuando ya lo sabes, en vez de dejarlo en automático.

Lo que estropea

  • Grabar con el móvil desde el otro lado de la sala.
  • Música o televisión por debajo de la conversación.
  • Cuatro personas en una cafetería a la hora punta.

Tus grabaciones

Dónde vive tu audio

En la Unión Europea

El archivo y el texto se quedan en servidores de la UE, y la transcripción también se hace ahí.

Se borra solo

Cada plan tiene su plazo de conservación. Cuando se cumple, el audio y el texto se van sin que tengas que acordarte.

Es tuyo

No entrenamos nada con tus grabaciones. Si borras una transcripción, el audio se va con ella el mismo día.

Pruébalo con una grabación de verdad

120 minutos gratis al mes. Sin tarjeta y sin hablar con nadie.