Pruébalo sin cuenta

Convierte cualquier audio en texto

Suelta una grabación y llévate la transcripción con marcas de tiempo, los hablantes separados y un resumen. Se empieza sin cuenta y sin instalar nada.

Arrastra aquí tu archivo

MP3, WAV, M4A, MP4, MOV… hasta 10 GB

  • Hablantes separados y con nombre, sacado de lo que se dice
  • Marcas de tiempo que llevan al audio con un clic
  • Resumen con puntos clave, acuerdos y tareas
  • MP3
  • WAV
  • M4A
  • AAC
  • OGG
  • FLAC
  • WMA
  • AIFF

Qué hace esta herramienta

Una hora de audio son unas cuatro horas de teclear a mano. Aquí son unos tres minutos, y lo que sale no es un muro de texto: viene repartido por hablante, con marcas de tiempo, se puede buscar dentro y se corrige en el navegador.

En el formato en el que lo grabaste —MP3, WAV, M4A, AAC, OGG, FLAC— y hasta 10 GB por archivo. El idioma se detecta solo, así que no hay nada que configurar si no quieres.

Lo que aquí sí se tiene en cuenta

  • Más de 90 idiomas, detectados solos. No hace falta decirnos cuál es.
  • Separación de hablantes que además les pone nombre con los saludos de la grabación.
  • Buscar dentro de todas tus transcripciones, no solo de esta.
  • Tus archivos, en servidores de la Unión Europea y con borrado cuando tú digas.

Cómo funciona

  1. 1

    Suelta el audio

    O elígelo del ordenador. Hasta 10 GB, y los archivos que quieras de una tanda.

  2. 2

    Lo transcribimos

    Alrededor del 5 % de lo que dura: una reunión de una hora está en unos tres minutos.

  3. 3

    Lee, corrige y descarga

    Arregla lo que haga falta pulsando encima y bájatelo en DOCX, PDF, SRT, CSV o JSON.

Para qué se usa

Entrevistas

Pregunta y respuesta separadas por voz, con el minuto para volver a comprobar la cita.

Reuniones

El resumen saca acuerdos y tareas, así que nadie tiene que escribir el acta.

Pódcast

La transcripción son las notas del episodio, el artículo y los subtítulos a la vez.

En detalle

Qué hace que una transcripción salga bien o mal

Tres cosas, y ninguna es el acento. La primera es a qué distancia estaba el micro: un móvil en el centro de una mesa recoge mucho más ruido de sala que el mismo móvil delante de quien habla, y ese ruido es lo que se traduce en palabras inventadas. La segunda es si la gente se pisa: cuando dos voces suenan a la vez, ningún sistema —ni una persona— saca las dos.

La tercera es el vocabulario propio. Nombres de empresa, apellidos y siglas del sector son lo que más se falla, porque son justo lo que no aparece en ningún sitio salvo en tu grabación. Se arreglan en dos minutos con la corrección del texto, y ahí es donde de verdad se gana precisión, no cambiando de proveedor.

Qué se puede hacer con el texto después

Buscar dentro es lo primero y lo que más se usa: encontrar en qué minuto se habló de un tema concreto sin volver a escuchar nada. Con las voces separadas, además, se puede filtrar por quién habla, que en una entrevista de una hora ahorra la mitad del trabajo.

Y luego está lo de sacarlo de aquí: un documento para compartir, un SRT para poner debajo del vídeo, una hoja de cálculo para analizar los tiempos de cada participante. Nada de eso obliga a repetir la transcripción; se exporta las veces que haga falta, en el formato que haga falta.

Preguntas

¿Y si lo que tienes es el vídeo?

Súbelo y te devolvemos la transcripción con marcas de tiempo, los hablantes separados y con nombre, y un resumen con los puntos clave. Se empieza sin cuenta.