Por qué el texto de un subtítulo se lee tan mal
Un subtítulo no se corta por donde acaba la frase, sino por donde deja de caber. La norma que sigue casi todo el mundo son dos líneas de unos cuarenta caracteres que aguanten en pantalla el tiempo suficiente para leerlas, y eso parte las frases por la mitad sin ninguna relación con la puntuación.
Por eso un SRT abierto en un editor de texto se lee a trompicones: números sueltos, marcas de tiempo entre medias y frases cortadas cada dos líneas. El trabajo de esta herramienta no es quitar los números, que es lo fácil, sino volver a juntar lo que se partió para que quede un texto que se pueda leer de corrido.