Convierte subtítulos SRT a WebVTT

Suelta tu archivo .srt y llévate un .vtt que reproduce cualquier navegador. Sin subir nada, sin cuenta y sin marca de agua.

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Qué hace esta herramienta

Un navegador no sabe leer un SRT. Si se lo pones a un `<track>` de HTML5 no pasa nada: ni error, ni subtítulos, nada. Lo que leen los navegadores es WebVTT, y los dos formatos se parecen lo suficiente como para que la conversión sea mecánica: los mismos tiempos, el mismo texto, una cabecera arriba y un punto en vez de una coma en los milisegundos.

Por eso casi todos los conversores que hay por ahí son tres líneas de código, y por eso casi todos se rompen con los mismos archivos. Un subtítulo bajado de cualquier sitio trae una marca de orden de bytes, saltos de línea de Windows, ajustes de posición y algún ampersand suelto que WebVTT se lee como si fuera marcado. Aquí eso se resuelve antes de escribir nada.

Lo que aquí sí se tiene en cuenta

  • Marcas de orden de bytes y saltos de Windows, limpiados antes de escribir la cabecera. Un BOM delante del WEBVTT basta para que un reproductor rechace el archivo entero.
  • Ampersands y símbolos de menor escapados, para que un «Tom & Jerry» no se coma el resto de la línea.
  • Cursivas, negritas y subrayados intactos: los dos formatos los entienden.
  • Los tiempos, al milisegundo. Lo que sale es el mismo archivo en otro formato.

Cómo funciona

  1. 1

    Suelta el .srt

    O pega el texto directamente. Se lee en tu navegador; no viaja a ningún sitio.

  2. 2

    Repasa el resultado

    Verás cuántos subtítulos han entrado y cuánto duran, además del archivo ya convertido.

  3. 3

    Descarga el .vtt

    Listo para un <track>, para un reproductor o para cualquier cosa que espere WebVTT.

En detalle

Qué cambia de verdad entre los dos archivos

Menos de lo que parece y lo justo para que uno no funcione donde funciona el otro. Un WebVTT empieza obligatoriamente por la palabra WEBVTT en la primera línea; si falta, el navegador descarta el archivo entero sin decir nada. Los milisegundos van detrás de un punto y no de una coma. Y los números de orden, que en un SRT son obligatorios, aquí sobran.

Hay una cuarta diferencia que se lleva por delante a la mayoría de conversores rápidos: el WebVTT interpreta el texto como si fuera HTML. Un ampersand suelto o un signo de menor que en mitad de una línea se leen como marcado y se comen lo que viene detrás. Aquí se escapan antes de escribir el archivo.

Dónde hace falta un VTT

En cualquier reproductor de una página web. La etiqueta track de HTML5 —la que pone los subtítulos sobre un vídeo en una web— solo entiende WebVTT, y es el motivo número uno por el que alguien acaba buscando esta conversión: los subtítulos no aparecen y no hay ningún error que mirar.

También lo piden las retransmisiones en HLS, algunos reproductores incrustados y varias plataformas de vídeo corporativo. Fuera del navegador, en cambio, casi todo prefiere SRT, así que conviene guardar los dos: pesan unos kilobytes y te ahorran volver a convertir.

Preguntas

¿Y si lo que tienes es el vídeo?

Súbelo y te devolvemos la transcripción con marcas de tiempo, los hablantes separados y con nombre, y un resumen con los puntos clave. Se empieza sin cuenta.